Wagyu Japón Tataki
Corte de Wagyu japonés sellado ligeramente por fuera y servido prácticamente crudo en su interior. Destaca por su textura extremadamente tierna, su alto nivel de infiltración de grasa y su sabor intenso y mantecoso.
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Origen: Japón
Raza: Wagyu japonés
Marmoleo: Muy alto
Ideal para: Plancha, corte fino y servicio en frío o templado
Perfil del producto
Terneza: ★★★★★
Jugosidad: ★★★★★
Intensidad de sabor: ★★★★★
Recomendación
Sellar rápidamente a alta temperatura por fuera y enfriar ligeramente antes de cortar en láminas finas. Servir con corte en contra de la fibra para máxima ternura.
El Wagyu Japón Tataki está pensado para una preparación basada en un sellado muy breve del exterior, manteniendo el interior prácticamente crudo.
El elevado marmoleo de la carne contribuye a conseguir una textura extremadamente tierna y jugosa, acompañada del sabor intenso y mantecoso característico del Wagyu japonés.
Para conseguir el resultado indicado en la ficha, conviene realizar un sellado rápido a alta temperatura y enfriar ligeramente la pieza antes de cortarla. Posteriormente se sirve en láminas finas, realizando el corte en contra de la fibra para favorecer una textura más tierna.
Este formato permite apreciar especialmente el contraste entre la superficie sellada y el interior de la pieza.
Productos recomendados
Carne Wagyu: marmoleo, terneza y sabor característico
La carne Wagyu destaca especialmente por su elevado nivel de marmoleo, con grasa infiltrada entre las fibras musculares que influye directamente en su textura, jugosidad y perfil de sabor.
Dependiendo del corte y del formato, puede encontrarse en piezas enteras, filetes, tacos o preparaciones específicas como el tataki, ofreciendo diferentes posibilidades para disfrutar de sus características.
El control de la cocción resulta especialmente importante en este tipo de carne. Las preparaciones breves y temperaturas bien controladas permiten que la grasa se funda progresivamente manteniendo la terneza y jugosidad de cada pieza.
Adaptar la técnica al grosor y formato del corte ayuda a aprovechar mejor el característico sabor mantecoso y la textura del Wagyu japonés.